Samantha en ningún momento dejó de sollozar y pedirle que reaccionara, en ese momento no le importó que su única ayuda haya sido nada más ni nada menos que Rain Rossini su exesposa, la víbora que lo desfalco llevándose una gran suma multimillonaria.
Felipe es atendido de inmediato, aún sigue inconsciente y delante de sus ojos, comienza a convulsionar, la escena que ve es desgarradora, el hombre que ama está sufriendo.
—¡Ayúdenlo por el amor de Dios!— grita y trata de sostener las sacudidas de s