El trayecto hacia el Upper West Side fue un viaje a través del agua y el silencio. Pero no era un silencio incómodo; era un silencio de posguerra, el tipo de quietud que se asienta cuando las bombas han dejado de caer y los supervivientes se dan cuenta de que siguen respirando.
Ethan no condujo hacia la Mansión Sterling. Ni siquiera preguntó. Simplemente giró el volante del auto hacia el norte, alejándose de la opulencia fría de la Quinta Avenida, alejándose de los recuerdos de Stefan y de la p