~CHRISTIAN~
Me senté en el auto y encendí el motor, pero no pude salir de inmediato. Mis manos temblaban en el volante, aún procesando lo que acababa de suceder allá arriba. La imagen del rostro de Zoey —devastado, en lágrimas, mirándome como si fuera un extraño— estaba grabada en mi mente.
Finalmente logré poner el auto en movimiento, manejando automáticamente por las calles de Buenos Aires. No tenía un destino específico, solo necesitaba alejarme de ese departamento, de esas botellas de vino