-Valentina consiguió trabajo una semana después de haber dejado el restaurante.
No fue en un lugar acogedor ni en un sitio donde hubiera compañerismo. Fue en un bar pequeño, mal iluminado, con mesas desparejas y un olor constante a cerveza rancia que parecía impregnado en las paredes.
La paga era baja, casi humillante en comparación con lo que había ganado antes, pero no estaba en posición de exigir nada. Necesitaba dinero. Necesitaba independencia. Necesitaba demostrar, sobre todo a sí misma,