La noticia explotó a las seis de la mañana.
Lia despertó con el teléfono de Alejandro vibrando sin parar sobre la mesita de noche. Él contestó con voz aún somnolienta, pero su expresión cambió en segundos.
—¿Qué? …Sí, ahora mismo. Envía todo.
Colgó y se sentó en la cama, pasándose las manos por el rostro. Lia se incorporó, preocupada.
—¿Qué pasó?
Alejandro le mostró la pantalla. Los principales portales de noticias ya tenían el titular:
“EXCLUSIVA: Grabación revela que el matrimonio de Alejandr