Capítulo 21 – El silencio que quedó
Esa misma noche, a las 2:14 de la mañana, el teléfono de Lia vibró sobre la mesa del balcón.
Era un mensaje de Mateo.
Solo una foto y tres palabras.
La foto mostraba a Mateo sentado en un avión, con la cabeza apoyada contra la ventana y la mirada perdida en la oscuridad. Debajo de la foto solo decía:
Ya voy.
Lia se quedó mirando la pantalla durante varios segundos sin poder reaccionar. El corazón le dio un vuelco tan fuerte que casi se le cae el teléfono de l