Capítulo 56.
Capítulo 56.
Los días después de ver a Arturo se me hicieron cuesta arriba. No tanto por lo que me había dicho en el club, sino por cómo me dejó dándole vueltas a la cabeza. Lo que más me molestaba era cómo sabía lo de las amenazas. Igual alguien se lo había chivado, o igual era él mismo, montando otro de sus juegos retorcidos. El caso es que decidí no obsesionarme. Bastante tenía con la empresa y con Adrián.
Una tarde, al volver de hacer la compra con María, me encontré a Jorge plantado en l