8- Enamorada del Pecado.
Alessandro había pasado la mejor noche de su vida hablando con Emma. Él no era precisamente la persona más comunicativa del mundo. Era cerrado y frío. La única manera de que lo vieran hablando era cuando hacía su trabajo.
Y realmente, lo hacía muy bien.
Emma se durmió en el sofá cama que había en la habitación y Cristal llevó sus uniformes de monjas para que ella se vistiera en el hospital. Obviamente, regresar a su casa no era una opción y mucho menos si solo estaba en pijama.
—Siento mucho