7- Enamorada del Pecado.
—¡Nos vamos de aquí ahora mismo! —el brazo de Emma fue tomado por el padre Antonio—. Es peligroso seguir en este lugar.
Sor María estuvo de acuerdo y la arrastraron para irse de la mansión de Fabrizio. Emma, por más que quiso quedarse, no pudo y solo siguió a su gente. Alessandro se sentó y quiso ir corriendo detrás de ella, pero la mano de Fabrizio lo detuvo.
—Así de fácil la alejan de nosotros, Alessandro. Ahora María y Antonio nos tendrán en su lista negra y te será difícil acercarse a ella