Epílogo.
Tres meses después.
Islandia.
Habían pasado algunos meses desde que Aysel regresó a la vida. La turca tuvo días en donde la rehabilitación era imposible. Estuvo mucho tiempo inmóvil con su brazo y le costó volver a recobrar su peso saludable.
La familia Martinelli estaba al pie del cañón con ella y jamás la dejaron sola. Para la Cosa Nostra, ella era una heroína y la admiraban al igual que a su líder.
La boda llegó en un respiro y por segunda vez en la vida, Fabrizio estaba nervioso. Sus amig