Mateo llegó puntual al patio de la mansión Rowling después de haber saludado al señor Rafael en el camino. No vio a Victoria, eso lo alivió.
Michael estaba sentado en una banca de cemento, viendo los árboles. Escuchó pasos y al voltearse, vio al pelinegro.
—Es bueno verte otra vez —Ladeó la sonrisa—. Espero que estés cuidando bien de mi hermana.
—Sobre eso…
—Shh, no tienes que decir nada —Lo calló, inhalando el aire natural—. Iré directo al grano. Quiero saber el nombre y apellido de su ex