Mateo y Victoria estaban celebrando su luna de miel en las montañas, después de tener un día ajetreado lleno de grandes aventuras y mucha excursión, volvieron al hotel dónde se hospedaban.
Ella se metió en la bañera con el agua caliente, estaba disfrutando de la relajación que le brindaba la música clásica.
Mateo entró sin previo aviso, dejándola en shock. Ella se cubrió ambos pechos.
—¿Q-qué haces?
Todavía no soportaba ver a Mateo desnudo, le daba un poco de vergüenza, y eso que lo hacían