Era la hora de la cena y Victoria estaba jugando con la ensalada servida en su plato. Movía el tenedor de un lado a otro, no había hablado con Mateo desde el día de la fiesta, y ese beso… la hizo pensar mucho.
—Normalmente eres la que más habla —mencionó su madre, rompiendo en silencio.
—Bueno, si Victoria no tiene nada que decir —intervino Michael, sabía que algo había pasado—. Mamá, papá. Planeo llevarme a Sara cuando regrese a la mansión Bridget.
Victoria por fin reaccionó, estaba bebiend