La nieve cae como una promesa.
Silenciosa. Persistente. Fría… y, de alguna manera, reconfortante.
Estamos en medio de la nada. Una cabaña de madera al norte, rodeada por pinos altos y una niebla que parece salida de un sueño demasiado largo. El tipo de lugar que huele a leña, a tierra húmeda y a nuevas oportunidades. Aquí no hay disparos. No hay gritos. No hay cadáveres esperando justicia. Solo nosotros. Viktor. Yo. Y la pequeña vida que crece en silencio dentro de mí.
A veces lo escucho movers