La paz es una ilusión elegante.
Un susurro dulce antes de la próxima explosión.
Después del juicio, el mundo debería haber respirado. Deberíamos haber tenido una tregua, un momento para lamer las heridas y pensar en qué demonios hacer con todo lo que quedó. Pero no. Los cadáveres apenas estaban fríos cuando comenzaron los movimientos.
Mensajes en clave. Autos sospechosos. Miradas que duran medio segundo más de lo permitido.
Y Viktor… Viktor no duerme. No realmente.
Desde hace días se levanta en