La Partida y la Ruptura Silenciosa
Escena I: El Ancla del Jardín Secreto
El día después de la revelación del embarazo, Elías y Ariadna se encontraron en el invernadero privado de la Manada. Era un santuario de cristal y vapor, un lugar de verde exuberante que contrastaba con la austera arquitectura de piedra del complejo. La luz del sol se rompía en millones de prismas, pintando el aire con colores vivos.
Ariadna se movía entre los densos helechos y las raras orquídeas, tocando las hojas con la