El viento soplaba amablemente entre los edificios altos de la ciudad. El sol irradiaba su calor de forma gentil entre las nubes blancas. Ese dia era una perfecta manana de primavera. Constanza fue al mercado con Beatrice para comprar fresas para la noche esa noche no era dia de oficial ni cardenales y las noches abiertas eran siempre una locura. Ese noche tambien llego alguien a la ciudad, pero eso Constanza no o sabia. Un senor joven de cabellos negros llego en su caballo, haciendo resonar los