La rosa roja, la más romántica - dijo Noelia mientras se acercaba a ella con una sonrisa como si hubiera salido victoriosa de una batalla. - Federico estará bien aquí, y mi marido ya no importa, ahora está demaciado ocupado con sus negocios, finalmente podemos estar juntas, ven conmigo, una cocinera será la escusa perfecta.
-Federico? - Elizabeth la miró confundida.- nunca te hablé de él
Federico se había quedado con una sirvienta para que no estuviera en el medio de las discusiones de adulto