Capitulo 9: El destino.
Constanza se alzó del lecho caliente y acogedor y con sus pies descalzos caminó hacia la biblioteca, solo que allí no encontró los libros, ni las cartas sin abrir sino la figura robusta de su padre que no se había deteriorado por los años aún seguía así, enérgico y trabajador como el primer dìa que conoció a su madre y junto a él una figura más femenina, sus cabellos del màs dulce caoba y su camisón de noche, de la màs fina seda de china de color rosado palido como los tulipanes de primavera, b