— Ven, vayamos a nadar —Dijo Gabriel quitándose la camisa.
Connie no pudo más que admirar su torso desnudo, tragó saliva al comprender lo que su cuerpo sentía sólo con verlo.
Sonrió mientras lo imitaba quitándose la camiseta y el pantalón del pijama, él se quedó con la boca abierta, ya antes la había visto desnuda, pero esta vez ella llevaba una delicada ropa interior de encaje y la vista era espectacular.
Cuando ambos estuvieron listos para meterse al agua, Gabriel la tomó en sus brazos y la l