En medio del congestionado tráfico, Alice se encuentra atrapada en un punto muerto, reflejo perfecto de la parálisis que parece haberse apoderado de su investigación y de su vida personal. La falta de avances en el caso de Simon Wise y la incertidumbre en su supuesta conexión con él la han dejado en un estado de estancamiento. Sin noticias de él desde hacía mucho tiempo, Alice considera tomar la iniciativa y romper el silencio. Se pregunta si debería ser ella quien dé el primer paso y lo invite