P.O.V Mateo.
—Mierda. ¿Cómo es posible que se escapara? —Veo a mis hombres que me informan que no pudieron agarrar a Larissa.
—¿Ves? Te lo dije, que tus hombres no valían para nada. —Escuchó los reclamos de la madre de Dante.
—Cállate, ahorita, lo que menos necesito son tus reclamos, como si tú tuvieras grandes planes —expreso molesto a esa mujer.
—Pues de perdido, mis hombres son fieles a mí, y no como tus hombres, Burak, y el otro, Marcus —dice esa mujer de nuevo.
—Estoy de acuerdo con M