Mundo ficciónIniciar sesiónCarmen se quedó dormida por un rato y se despertó con los retortijones de hambre que la asaltaban. Se sentó en el borde de la cama, frotándose los ojos mientras miraba por la ventana abierta de su dormitorio. Afuera estaba oscuro debido a las densas nubes negras que cubrían el cielo. Aún no había llovido, pero ya se oía con cierta intensidad el estruendo de los truenos en la distancia.
Se levantó de la cama y cerró la ventana y la puerta del balcón. El aire frío le mordía la piel. De






