El ojo por ojo y diente por diente, también aplica con él.
—Este es algún tipo de venganza personal contra mi persona—reclama el ogro ruso al leer el contrato que le extendimos.
—Es eso o nada—replico en mi defensa—no se siente bien cuando eres tu el que debe cumplir con ciertos requisitos ¿verdad?
—Repito, venganza en mi contra.
—Y lo tienes bien merecido
—No lo niegas, estos años te han hecho más…
—Descara, inteligente, con carácter
—No dije nada de eso, siempre lo fuiste solo que eras