No recuerdo cómo se respira.
Sigo pegada a su cuerpo, su pecho sube y baja, igual que el mío, no lo había visto tan desencajado.
Toco su pecho y me nuestras miradas se cruzan,— ¿Por qué estas frustrado? Eres el hombre con mas paciencia de todo el mundo.
—No es así cuando se trata de ti, desde que me dijiste lo del padre de los mellizos, temí, no solo por ti, sino por ellos. Son mis niños también, podría ser para ellos el tío Matvey, sin embargo, sabes bien lo que siento—toma mi mano y deja un b