Abro los ojos, la luz de la ventana abierta recibe a mis pupilas, parpadeo junto a una mueca de dolor, domí incómoda, sin embargo, he logrado descansar un poco más que la noche anterior..
—¿Cómo te sientes?—interrog el estrangulador mientras se acerca colocando una bandeja de frutas sobre mi regazo, cuido de no perder contacto visual
—No se como responder a esa pregunta—miro la bandeja y como con paciencia degustando la rica ensalada de frutillas.
—Debes perdonarme, me perdí por completo te c