Berlín, Alemania
Emilia
Me despierto poco a poco, como si flotara en un limbo entre el sueño y la vigilia. El calor me envuelve, es cálido y reconfortante, como si estuviera arropada por una nube.
Me estiro sin abrir los ojos, disfrutando de esa sensación perezosa que se siente tan bien. Mi cuerpo se arquea un poco, y un cosquilleo placentero se enciende en mi vientre. Me muevo otra vez, despacio, retorciéndome un poco más para alargar ese placer que me recorre. Un jadeo suave escapa de mis lab