Berlín, Alemania
Viktor
La confianza es un arma de doble filo. En las manos equivocadas, puede destruir imperios. En las correctas, puede moldear el destino de alguien sin que siquiera se dé cuenta. La clave no es otorgarla, sino hacer que el otro crea que la tiene.
Y eso es exactamente lo que estoy haciendo con Emilia.
Todo este juego de cordialidad, de pequeños gestos que la descolocan, de demostrarle que no soy el monstruo que imaginó al principio, tiene un propósito. No porque quiera ganarm