Grace
La puerta se abrió y di un salto.
—¡¿Qué pasó?! —gritó Eleanor, irrumpiendo como una tromba con una mancuerna en la mano, lista para usarla como arma. Wyatt venía detrás, con un delantal que decía “Soy el mejor esposo y padre del mundo” y empuñando una cuchara como si fuera una espada.
—¡¿Hay alguien aquí?! —exigió Eleanor con los ojos desorbitados—. ¡¿Tengo que matar a alguien?!
Parpadeé en la cama, todavía aferrada al celular como si fuera una bomba.
—¿Eleanor?
—¡¿Qué?! ¡¿Qué pasa?! —lad