Grace
En cuanto las palabras salieron de mi boca, algo en él pareció quebrarse.
Apretó la mandíbula. Me apretó el muslo con más fuerza. Sin decir nada, sacó el dedo por completo y volvió a metérmelo.
Solté un grito, casi un sollozo. La espalda se me despegó de la mesa, las caderas se me sacudieron en respuesta y abrí los ojos de par en par mientras intentaba asimilar el impacto.
Lo miré con los labios entreabiertos y la respiración acelerada. Seguía con los ojos clavados en los míos, pero algo h