- ¡Kyria! -Esme me gritaba desde la puerta del consultorio cuando me vio acercarme. - ¿Ya habéis terminado?
-Si ¿Y vosotras?
- Está terminando Gertru de enseñarles unas hierbas a las nuevas y en cuanto termine soy libre como un pajarito.
- ¿Qué tal el día?
- Estresada. -Esme puso cara de horror y echo los ojos hacia atrás. -No saben nada, es un horror, confunden la flor de sauco con plantas venenosas. Es como si no supieran diferenciar el orégano del perejil.
Empecé a reírme.
- Bueno, creo que