Capítulo 40. El ataque desde las sombras
La respuesta del Licenciado Martínez no tardó en llegar. A primera hora de la mañana, su correo cifrado confirmó que había recibido el paquete completo.
—Esto no es solo una demanda, Rosa; esto es el fin de la impunidad de Federico Lara —escribió. Pero mientras nosotros celebrábamos ese pequeño triunfo legal, afuera, el mundo de Federico se estaba desmoronando, y un hombre como él nunca cae en silencio.
El aire en la finca era fresco, pero mi paz se vio interrumpida cuando Víctor apareció en el