Capítulo 57. El refugio de la tormenta
La lluvia caía con una furia desatada sobre los techos de teja de la finca, creando una música constante y pesada que retumbaba en toda la casa. El viento tropical azotaba los ventanales de madera, trayendo un alivio fresco que mitigaba el bochorno habitual de la costa. Adentro, el ambiente se sentía seguro y tranquilo bajo el zumbido constante de los ventiladores de techo.
Mateo y Sofía estaban sentados sobre el piso de mosaico fresco, armando una torre de bloques de madera con una concentraci