Capítulo 55. El peso de la trampa
Federico
Para Federico, el mundo siempre había sido una maqueta perfectamente calculada. Un conjunto de estructuras, acabados de lujo y personas que solo existían para cumplir una función dentro de sus planos. Sin embargo, esa mañana, la estructura crujía con una violencia que jamás previó.
Estaba sentado frente a la barra de granito de la cocina, en el penthouse que compartía con Carolina. Traía la camisa de seda desabotonada en el cuello, los ojos inyectados en sangre por la falta de sueño y