El lunes llegó con un cielo gris y pesado. Margaret se levantó temprano, preparándose con lentitud. Se miró al espejo antes de salir. Su rostro estaba pálido, sus ojeras marcadas. Aun así, se peinó con cuidado, se maquilló ligeramente y se vistió con su traje rosa y blusa blanca.
Caminaba con cuidado, sus piernas temblaban levemente por la fiebre residual de la afección en su marca.
El murmullo comenzó desde temprano. Aunque el cielo aún estaba oscuro cuando Margaret llegó a la empresa, los e