Amelie Manson
Los siguientes días fueron brutales para mí, y no precisamente por los síntomas del embarazo. ¡Hubo un nuevo desfalco! Y todo parecía orquestado desde la presidencia, bajo mi firma. Aunque Damián estaba haciendo hasta lo imposible por averiguar qué había pasado, y Octavio también, todo indicaba que era yo quien lo había hecho.
La puerta de mi despacho se abrió con fuerza. Rosalía apareció, su vientre abultado delataba lo avanzado de su embarazo. No recordaba cuándo había sido la