REVELADORAS VERDADES.
Damián Feldman.
Todos los días, al verla sentía que la rabia se me clavaba más profundamente en el pecho, como un cuchillo.
Mi padre... mi propio padre había omitido la demanda. ¿Así de fácil? ¿Después de todo el daño que ella estaba causando? Se la había dejado pasar como si se tratara de una falta menor, es que la trataba como si ella fuera la reina de su mundo.
Y yo... yo me ahogaba en esta frustración que ya no sabía cómo manejar.
Hundí la cabeza en los negocios. Me envolví en los trabajos