Esa idea no se le había pasado por la cabeza a pesar de que ahora le parecía tan evidente. Ciro no tenía los libros en las manos y mucho menos la fe, pero sabía algo mejor. Eva ya no era solo una humana, había absorbido y asimilado parte de los poderes de Astor, lo que la hacía mitad bestia. No tenía que curarla como a una humana como la primera vez.
—¿Cómo pude ser así de ciego? —se preguntó a si mismo y todos lo miraron extrañados, porque estaba hablando solo.
Tomó otro frasco y comenzó a me