Astor observaba por la ventana como la ciudad restablecía su orden habitual, parecía como la paz regara las calles, sin saber cuanto tiempo perduraría. La gente empezaba a salir de vuelta a su rutina, luego de haber sufrido ese ataque sorpresivo. La causa de esa maniobra era lograr atrapar a los más importantes del grupo, ejecutar a Gale, el nuevo príncipe y a la condesa, a quien Lilia deseaba acabar con sus propias manos por haberla engañado. No sabían cuando volverían a sufrir otro ataque de