(Felipe)
La loba había saltado sobre mí y en mi cabeza, pensé en mis recuerdos de este mismo día, cuando no pensé que toda esta locura aconteciera de golpe. Jamás hubiera creído que algo así sucedería en mi tranquilo reino.
Aquel día, desperté como si hubiera dormido doce horas o algo así, descansado y fresco. Me agradó sentir esa sensación de paz. Eva, era su presencia la que me hacía sentir así de bien. De no haber sido por ella seguiría renegando con mi hijo y su mal carácter. No había nada