Los guardias anunciaron el toque de queda, nadie pudo hallar a los lobos ni a la dama a tiempo. Eva subió al lomo de su hombre enigmático, huyendo hacia el bosque junto con los lobos, no pudo ni siquiera estabilizarse por la necesidad de escapar lo antes posible. En las calles el pánico reinaba, las personas hablaban y se quejaban, los lobos habían perdido el juicio y ahora eran vistos como criaturas peligrosas. Las personas habían vivido al lado de los hombres lobo por mucho tiempo, pero siemp