Astor debió convertirse al instante para defender a su dama de esos hombres que querían robarle la libertad. La bestia quedó desatada, en un movimiento rápido y logró hacerse paso entre los soldados, acabando rápidamente con varios de ellos. Eva seguía desnuda, tratando de buscar su ropa para vestirse y ayudar a su hombre a escapar. No podía encontrar sus prendas, estaban al otro lado de su habitación.
El oso blanco atacaba sin piedad, con una furia descomunal, pero eran muchos hombres. Eva no