(Narra Lilia)
Mi noche había resultado esplendida después de esa victoria embriagadora que me hizo tocar el cielo con las manos. Incluso Louis y yo parecíamos llevarnos mejor ante esa buena fortuna. Me encontraba de un humor maravilloso, esa capacidad tenía la victoria en mí, de sacudir toda esa amargura que a veces cargaba en mi espalda.
Mi consciencia me decía que las mentiras saldrían a la luz tarde o temprano, cuando menos lo imaginara. Louis era asusto y me hizo entender que sabía que algo