(Narra Gale)
El dolor de las quemaduras imposibilitaba mi capacidad de razonar con claridad. No debía haber nada peor que estar quemado, mi pelaje había soportado hasta donde pudo, pero las llamas habían alcanzado mi piel. No quería ni siquiera ver como había quedado de herido mi cuerpo en mi forma humana. Prefería estar como un lobo, para sanar más rápido, aunque tardara mucho de igual modo.
El humo que me hacía toser no se expulsaba fácilmente de mi cuerpo. Cada vez que tosía parecía como si