Capítulo 34. Vidas arruinadas
Slashdot no estaba y Michael ardía de rabia, se sentía burlado y es que saberse un novato frente al hombre que le arrebató la vida a su amada es muy frustrante.
—Maldito Halcón, estás completamente loco —vociferó uno de los presentes—. Slashdot no está aquí, solo vinimos a un evento para hacer negocios y divertirnos.
—Locos son ustedes que vinieron a la fiesta de mi enemigo, querían ver como me desafiaba, pues una vez más les demuestro que quien se atreve a desafiar a Halcón come plom