Capítulo 145. El silencio que duele
Michael despertó muy temprano como de costumbre, y vio a Alessandro acomodando su equipaje.
— ¿Ya te vas? —Preguntó Michael.
—Sí, el viejo está fuera de peligro y hay asuntos de Halcón pendiente en Estados Unidos, me ofrecí para encargarme.
Y Michael sabía por qué se había ofrecido, sonrió, e inclinó la cabeza.
— ¿Hablaste con Guadalupe?
Alessandro cerró la valija y se sentó junto a él en la barra de la cocina.
—Le propondré matrimonio.
Michael casi se atraganta con el