Sofía
Jamás pensé que esta finca pudiera convertirse en escenario de mi propia batalla interna, pero así fue. El murmullo de los hombres que custodiaban la casa se mezclaban con el eco de mis propios latidos, y justo ahí, frente al altar, escuché esas palabras que partieron en dos el rumbo de mi vida.
—Sofía no se casará con nadie —dijo con firmeza el padre Fernando, su voz tan clara que atravesó la bóveda como una campana.
Lo miré incrédula. ¿Había escuchado bien? Sus palabras se extendieron