Fernando
A veces creo que Dios me está probando. O castigando. O tal vez… simplemente me está recordando que sigo vivo. Porque si no fuera así, no habría forma de explicar lo que me hace sentir esa mujer.
Ese domingo me desperté más temprano de lo normal. Pues la madre superiora a última hora decidió que tenía que quedarme.
Me sentía inquieto, con el cuerpo encendido y el alma revuelta. Me vestí con rapidez y caminé hacia el patio para respirar un poco de aire fresco antes de iniciar los ofici