La sala de eventos del hotel estaba en revisión. Diane recorría el espacio con una carpeta en mano, revisando iluminación, disposición de mesas y accesos. Matías conversaba con el encargado de catering, entusiasmado por la selección de vinos y canapés. Catalina, como siempre, se movía con aire de control, aunque esta vez su sonrisa parecía más afilada que encantadora.
Julie llegó unos minutos después, acompañada por Emily. Aunque su paso seguía siendo cuidadoso por la pierna, su presencia era