Tras la cena, todos se despidieron en el restaurante entre comentarios amables y elogios al ambiente. Hugo y Clarisse tomaron su auto, mientras Julie y Sean se subieron al Lexus. El trayecto al hotel fue tranquilo, con una conversación suave entre ambos, envuelta por la música baja del coche.
Hugo y Clarisse llegaron antes al hotel, estacionando su auto con discreción y cruzando el vestíbulo hacia los ascensores. Al abrirse la puerta, encontraron a Catalina, quien descendía del último piso co